Responder al tema  [ 9 mensajes ] 
Fernando Pessoa e o Iberismo [Português] 
Autor Mensaje
Iberista
Avatar de Usuario

Registrado: 16 Ago 2007 15:40
Mensajes: 1692
Ubicación: d'aquí p'allá, no paramos
Nota Fernando Pessoa e o Iberismo [Português]


02 Ago 2008 18:40
Perfil

Registrado: 24 Jul 2008 02:37
Mensajes: 169
Nota 
El ibersimo tiene mas sentido como movimiento cultural que como político.


02 Ago 2008 18:57
Perfil
Avatar de Usuario

Registrado: 31 Ago 2008 01:04
Mensajes: 41
Ubicación: Montréal
Nota 
me encanta la frase/encanta-me a frase
“O espírito ibérico é uma fusão do espírito mediterrâneo com o espírito atlântico, por isso as suas duas
colunas são a Catalunha e o estado natural galaico-português”.


02 Sep 2008 21:54
Perfil

Registrado: 04 Ene 2008 10:13
Mensajes: 1
Ubicación: Porto - Portugal
Nota Re: Fernando Pessoa e o Iberismo [Português]
http://arquivopessoa.net/textos/1232

Neste sítio estão compilados vários textos, pouco conhecidos, de Pessoa, entre os quais o seu pensamento Iberista. Pena que poucos tenham consciência de como Pessoa era um grande Iberista.


25 Ene 2011 12:20
Perfil
Avatar de Usuario

Registrado: 18 Jul 2012 21:27
Mensajes: 31
Ubicación: Ilicitano
Nota Re:
Iberiana escribió:
El ibersimo tiene mas sentido como movimiento cultural que como político.

Totalment d'acord. De fet —i corregiu-me— la península ibèrica mai en la seua història ha estat unida políticament per un sol Estat o qualsevol altra configuració política.

Una pena que ja estiga abandonat este fòrum, quan més interés tinc en els pobles de la Iberia. El proper any segurament faré un Erasmus a Oporto i vull saber-ho tot de la cultura portuguesa!


19 Jul 2012 01:04
Perfil
Iberista
Avatar de Usuario

Registrado: 30 Ago 2007 22:01
Mensajes: 273
Ubicación: LAYETIA (Kat) ISP
Nota Re: Fernando Pessoa e o Iberismo [Português]
Buenos días, compañeros todos:
Félix escribió:
De fet —i corregiu-me— la península ibèrica mai en la seua història ha estat unida políticament per un sol Estat o qualsevol altra configuració política.

Discrepo compañero y aclaro que -salvando el espacio temporal y conceptual que nos separa desde el siglo VI hasta el XXI- fuimos una unidad socio-política, de ámbito plenamente ibérico/hispánico e independiente de cualquier otro imperio (antes romano y despues árabe) durante casi 300 años:

El rey Leovigildo (565-586) es el verdadero creador del Estado hispano-godo y, por ende, de la nacionalidad hispánica misma: Hispania, reino, entidad política independiente, sucedía a la antigua provincia sujeta al poder de Roma. Primeramente, desde su gobierno de Toledo, a salvo de la amenaza de francos y de bizantinos, intentó con éxito someter a la autoridad central la mayor parte del territorio peninsular en un momento crítico de fragmentación político-territorial, Así, tras consolidar el poder real, derrotó a los suevos del noroeste incorporando su reino y redujo a cántabros y vascones, alzados contra su autoridad. Leovigildo, el unificador, acuñó un ideal nacionalista que identificaba el Reino de los Godos («Regnum Gothorum») con Hispania, acotando nítidamente las diferencias respecto al Imperio de Bizancio, heredero oriental de Roma.
En torno a ese nuevo ideal hispánico debería producirse la aproximación definitiva, la fusión entre godos e hispano-romanos, con lo que derogó la prohibición de matrimonios mixtos establecida por el Emperador Valentiniano. Sin embargo, el mantenimiento de Leovigildo en su fe arriana (religión nacional de los godos) y el intento de imponerla a sus súbditos hispano-romanos de religión católica, impedía la constitución de ese pueblo verdaderamente unificado. Sería su hijo, Recaredo (586-601), quien al convertirse al catolicismo, y con él, oficialmente, todos los godos, pondría las bases de una comunidad político-religiosa nacional diferenciada, una nueva sociedad, en definitiva.
El III Concilio de Toledo (589), en el que tiene lugar la conversión pública de Recaredo, puede considerarse el punto de partida de nuestra nacionalidad en torno a un monarca, a un poder político ejercido sobre una sociedad que avanzaba firmemente hacia su plena integración desde sus dos elementos conformadores, el latino y el germánico. A diferencia de lo que sucedió en Italia o en el Norte de Africa donde ostrogodos y vándalos respectivamente constituyeron una minoría extraña y hostil, en España se produjó una fusión generalizada entre godos e hispano-romanos, y sobre esta unidad se pudo alzar un Estado independiente y conformarse la nacionalidad hispánica. Durante el siglo VII se iría consolidando la nacionalidad común de los denominados ya como “hispano-godos”, poseedores de una religión común, gobernados por un mismo monarca, e incorporados plenamente a la Administración los antiguos hispano-romanos.
Suintila (621-631) expulsa definitivamente a los bizantinos enquistados en el sur peninsular y consigue la unificación de todo el territorio de la antigua Hispania romana, incorporando Ceuta como cabeza de puente hacia la Mauritania africana, además de llave del Estrecho. La labor legislativa de los reyes Chindasvinto (642-653) y Recesvinto (653-672) refrendada en los Concilios toledanos, culmina con la promulgación del Liber Iudiciorum (Libro de los Juicios o Fuero Juzgo), compilado por este último rey, convirtiéndose en el único texto legal válido ante los tribunales del reino, un texto que incorpora la herencia jurídica romana a la costumbre germánica hasta el punto de ser aquélla claramente predominante.
San Isidoro de Sevilla, arzobispo de dicha ciudad, hijo de padre hispano-romano y de madre goda, es la figura señera de la naciente cultura hispano-goda. Será él quien mejor sabrá interpretar el nuevo tiempo, la nueva realidad nacional hispánica a lo largo de la primera mitad del siglo VII. Autor de una obra enciclopédica en lengua latina, Las Etimologías. el denominado «Doctor de las Españas» en su Historia Gothorum elevará a España a la categoría de Primera Nación de Occidente. Así, en el Laudes Hispaniae, el sabio Doctor dedica a su patria una célebre alabanza encomiástica: De cuantas tierras se extienden desde el Occidente hasta la India, tú eres la más hermosa, oh sagrada y feliz España, madre de príncipes y de pueblos. Con razón se te puede llamar reina de las provincias, pues iluminas no sólo el Oceano sino también el Oriente. Tú, honor y ornato del mundo, la más ilustre porción de la tierra donde florece y recrea la gloriosa fecundidad del pueblo godo”.
La Gens Gothorum, el pueblo godo, como el elemento diferenciador que da personalidad política a la antigua provincia romana, es, para San Isidoro, el primero de los pueblos de Europa pues tal fue la grandeza de su habilidad guerrera y notables las proezas de sus famosas victorias que aun Roma, la conquistadora de todas las naciones, se le sometió al yugo y cedió ante sus triunfos, y la dueña de todos los pueblos se les hizo su sierva (Historia Gothorum). En ese mismo texto describe a los godos como gente de naturaleza pronta y activa, que confía en la fuerza de la conciencia; de tez blanca, tienen el cuerpo potente y son altos de estatura. Todas estas palabras de San Isidoro, escritas hacia el año 630, alcanzada plenamente la unidad nacional-territorial, suponen el primer texto de un protonacionalismo ideológico en el seno de la cultura occidental. El nuevo ideal nacional que reflejan los textos del sabio sevillano se verifica en un territorio, la Península Hispánica, en un pueblo concreto, determinante de aquel ideal, los Godos, hasta identificar, de este modo, Tierra y Pueblo como la Patria común y diferenciada de todos, España.
Y España, en el Occidente, se opone a Bizancio, en el Oriente, sucesor del Imperio romano, un poder imperial bizantino considerado y sentido ya como algo extraño, ajeno, un poder invasor al que expulsar de sus amenazantes acuartelamientos en la franja sur peninsular. En aquel tiempo se hablaba de Toledo y Bizancio como los centros de dos polos de poder y civilización. Mientras en España con Toledo, su capital, se produce la fecunda fusión de un joven y dinámico pueblo germánico, los godos, con el civilizado conjunto de las gentes hispano- romanas, fusión que supone el embrión de la nueva cultura occidental, en Bizancio se amalgama la cultura euroasiática, sirio-helenística, de matiz oriental, que engendrará la civilización ortodoxa y las otras religiones cristiano-orientales.
El reino hispano-godo derrota y expulsa a los bizantinos de todos los antiguos territorios del Imperio de Occidente, territorio donde se está generando una nueva interpretación y apreciación del mundo, la Civilización Occidental, resultado fundamental de la fusión de los pueblos germánicos (godos, francos, anglo-sajones) con los pobladores de los territorios del Imperio romano de Occidente (hispanos, galos, britanos, ). San Isidoro canta en alabanza a la Nación a la que pertenece, España, como una realidad ya inequívoca y distinta del Imperio romano así como del reino de los francos o de los mauritanos del Norte de Africa, destacando la decisiva acción del pueblo godo en la formación de la nueva patria; la conciencia isidoriana es expresión ya de un sentimiento nacional hispánico.
La Monarquía gótica como estructura de poder desplegará una organización política peculiar que hará posible esa nacionalidad distintiva (y, sobre todo, su proyección futura), una organización que tiene en el monarca su cabeza. El rey de los godos, de limpio linaje, máximo jefe político-militar, resulta de la celebración de una asamblea de electores, destacados miembros de la comunidad, que lo elijen “armas in sonandibus” tras la muerte del rey anterior. El rey (Thiudans), jefe popular electo, que, según la tradición germánica, no crea derecho, pues éste ya existe, es de carácter consuetudinario, lo produce la propia comunidad; como protector del reino, tiene el difícil encargo de hacer cumplir ese «derecho de la comunidad».
Prevalece, pues, la costumbre a la ley escrita, pues aquélla es producto social que facilita la convivencia colectiva regulando oportunamente las relaciones sociales y resolviendo puntualmente los conflictos, en virtud del precedente judicial (gran relevancia de los jueces, principales intérpretes del derecho popular). La Ley, concepto romano, privilegia al que la impone amenazando así la libertad e igualdad esencial de todos los miembros de la comunidad. La coexistencia de godos y romanos en el Reino de Toledo supondrá la progresiva romanización de sus estructuras jurídico-políticas, aunque nunca desaparecerán las costumbres germánicas, sobre todo, en las comunidades rurales góticas alejadas de la Corte toledana, costumbres jurídicas que reaparecerán con fuerza en los primeros siglos de la Reconquista, sobre todo en Castilla, recogidas en los fueros territoriales.
Existió un Estado hispano-godo dirigido por el rey y organizado por una serie de instituciones que sostenían la unidad política. El Aula Regia o Senado visigodo, es el órgano que colabora con el monarca, asesorándole en su labor de dirección político-militar, en su actividad legislativa y en la administración de justicia. El núcleo fundamental del Aula Regia lo componen los miembros del Oficio Palatino que agrupa a los nobles de la Corte, siempre de estirpe goda: condes, jefes de los «espatarios» o guardia del rey, de las caballerizas, etc. En definitiva, el Aula Regia reúne a los altos funcionarios del Ejército y la Administración hispano-godos.
Especial consideración merecen los Concilios de Toledo, precedente histórico de las futuras Cortes medievales, que aconsejaban en cuestiones militares, judiciales y eclesiásticas. Estos Concilios supondrán la expresión fundamental de la colaboración entre la Iglesia y el Estado, una Iglesia que era el recipiente principal, y mantenedor entonces, de la cultura y los saberes. En este sentido resultó muy influyente la doctrina jurídica de San Isidoro que establecía la sumisión de la potestad civil a las leyes o normas de la comunidad, en contra de la tradición cesarista del derecho romano y de la práctica oligárquica bizantina. Los Concilios de Toledo son, entonces, el punto de confluencia entre la potestad del Estado y la autoridad moral e intelectual de la Iglesia, de modo que los reyes godos solicitaban de los Concilios su asistencia y apoyo en el gobierno del Estado y en las tareas legislativas, e incluso enviaban a los magnates del Aula Regia a las reuniones de los mismos.
Existía, pues, una relativa intervención de estos organismos en el ejercicio del poder aunque éste residía fundamentalmente en el rey, jefe electo, que detentaba un enorme poder, causa de las sangrientas disputas que se desataban en el momento de la sucesión entre las distintas facciones y clientelas nobiliarias. El rey, que debía ser de estirpe gótica y caracterizado por sus buenas costumbres, era el jefe supremo de la comunidad y representación personal del Estado. Es él quien dirige las relaciones con otros países declarando la paz o la guerra. Es el jefe de la Administración del Estado, ostenta la potestad legislativa, y es el juez supremo con jurisdicción sobre todos los súbditos, correspondiéndole también la convocatoria de los Concilios de Toledo.
El Reino («regnum, patria»), al frente del cual estaba el rey, lo integran el pueblo (godos y romanos: los hispano godos) y el territorio de la Península y zonas adyacentes. El Estado visigodo tenía por finalidad procurar el bien común, la defensa del territorio contra los enemigos del interior y del exterior, y la aplicación del derecho mediante la actividad legislativa y judicial. El Estado visigodo no tuvo el carácter de Estado patrimonial, ni la comunidad hispano-goda se fundamentó en relaciones jurídico-privadas, se ordenó para fines de índole pública.
La ciudad de Toledo, capital del Estado godo-hispánico, suponía la concreción de un centro general de imputaciones, sede de la Corte del monarca, cabeza metropolitana de la Iglesia hispana y sede de los Concilios, residencia de los magnates rectores del reino y capital cultural. Toledo será el referente de la unidad hispánica cuando ésta se derrumbe tras la invasión islámica. El año 711 y tras tres décadas de crisis general motivada por las terribles luchas partidistas para apoderarse del trono, el reino hispano-godo se extinguiría definitivamente cuando aquella unificación nacional peninsular era todavía incipiente y corría serios riesgos de una progresiva feudalización.


Lo anterior es un extracto del documento:: http://hispaniagothorum.wordpress.com/g ... -espanola/
Pero si quieres ampliar un poco más esos años de nuestra común historia peninsular (y aún algo más que peninsular) te puedo recomendar:

Geopolítica de la Iberidad, de Modesto Barcia Lago.
Editorial Dykinson.
Páginas: 523.
Encuadernación: Rústica.
Idioma: Castellano.
Precio: 50.00 €

En esta obra ensayística, el autor considera el proceso histórico del ortograma geopolítico ibérico, mostrando cómo la Península es un marco geoestratégico, que siempre movió a las élites directoras de las poblaciones en ella asentadas, a intentar una vertebración coherente de su espacio geopolítico conformado alrededor de tres vectores fundamentales: el eurocontinental, el mediterráneo y el atlántico, a pesar de su estructuración quedara, en definitiva, configurada por una dualidad política. Y, si muchas veces, mantuvieron situaciones conflictivas, perspectivas divergentes y divisiones favorecedoras de los intereses de Potencias ajenas, los dos Estados ibéricos soberanos, afinados al presente en los valores democráticos, pueden, y deben, ya, liberados de viejas incomprensiones y tópicos separadores no menos trasnochados, establecer un marco ibérico de relación, para diseñar mancomunadamente las políticas de concertación que den carta de naturaleza al conceptos histórico-cultural de la Iberidad, entendida operativamente cómo confluencia estratégica de cooperación ibérica en la proyección europea e internacional de España y Portugal; confluencia estratégica en al que, precisamente, consiste en nuevo iberismo que propugna como contenido de la Iberidad, sin que por ello, como expresa la introducción, haya de caerse en las ensoñaciones del tradicional iberismo político, que, por poner su horizonte en el objetivo irrealista de una unidad de soberanía en dos Naciones conscientes y orgullosas de su identidad y grandeza respectivas, su sustenta ideológicamente sobre un revisionismo histórico incapaz de comprender las lecciones de Clío.

Indice:
I. EL MARCO GEOPOLÍTICO IBÉRICO
1. De la geografía a la historia
2. El espacio cultural europea y la civilización ibérica
3. Los vectores geopolíticos conformadores de Hispania/Iberia
4. Disposición geopolítica interna del espacio peninsular
5. El contorno geopolítico ibérico
6. Áreas gravitatorias en el espacio de la Unión Europea

II. EL EJE IBÉRICO
1. Un marco ibérico de relación
2. El señor Don Quijote Verdadeiro contra uma força que nao tem razao
3. La divisa ibérica: Felix per orbem terra hibera
4. Ortograma de la articulación del espacio geopolítico ibérico

III. EL CURSO HISTÓRICO DE LA IBERIDAD
1. Roma y el espacio geopolítico hispania
2. Los huérfanos de Roma y la nueva configuración geopolítica del mediterráneo occidental
3. El regnum ibérico: ¡sacra semperque Felix, mater hispania!
4. El cimiento visigótico de Iberia y la "pérdida de España"
5. Al-Andalus: ortograma de un espacio ibérico andalusí
6. El ortograma imperial de la Koinonía ibérica de la reconquista
7. El primer iberismo de la reconquista cristina
8. De los cinco reinos a la empresa ibérica de las Navas de Tolosa
9. La unión de Castilla y León y la revitalización del ánimo ibérico
10. El programa ibérico de Alfonso X y el fecho de imperio
11. Las dos almas de Portugal
12. El alcance ibérico de la acción histórica de los Reyes Católicos
13. Desde la unión Peninsular al régimen de la restauraçao
14. La mirada divergente del estrabismo ibérico
15. La tempestad revolucionaria y el fin del antiguo régimen
16. En el silencio profundo de las raíces: el iberismo como remedio
17. La falacia del peligro español

COLOFÓN. LA NUEVA GRAN EMPRESA IBÉRICA
1. La frustración ibérica
2. Del problema ibérico a la confluencia ibérica
3. La cita con la iberidad

Enlaces:
http://www.marcialpons.es/fichalibro.php?id=100839016
http://www.tirant.com/derecho/detalle?a ... 8498493730

(P.D.- Manifiesto que, lamentablemente, no conozco al autor y que no tengo ningún tipo de interés comercial por la publicidad de esta joya histórica)

Saludos, iberistas
Sagres

_________________
# Los ombres i las mujeres, éstos, segirán su kamino, ké futuro, ké tiempo, ké destino. La bara d negriyo está berde, tal bez florezka para el año k biene. Kolofón d “La balsa de piedra” d nuestro gran literato kontemporáneo portugés (r.i.p.) José Saramago, iberista!!!


20 Jul 2012 12:35
Perfil
Iberista
Avatar de Usuario

Registrado: 22 Jun 2011 12:10
Mensajes: 152
Ubicación: València, Ibèria
Nota Re: Re:
Fèlix escribió:
Iberiana escribió:
El ibersimo tiene mas sentido como movimiento cultural que como político.

Totalment d'acord. De fet —i corregiu-me— la península ibèrica mai en la seua història ha estat unida políticament per un sol Estat o qualsevol altra configuració política.


Home, jo diria que durant la major part de la història de la Península hem estat units: Hispania, regne visigot, Al-Andalus, i els 80 anys d'unió als segles XVI i XVII.

_________________
Imagen


20 Jul 2012 19:17
Perfil
Avatar de Usuario

Registrado: 18 Jul 2012 21:27
Mensajes: 31
Ubicación: Ilicitano
Nota Re: Re:
Rib escribió:
Fèlix escribió:
Iberiana escribió:
El ibersimo tiene mas sentido como movimiento cultural que como político.

Totalment d'acord. De fet —i corregiu-me— la península ibèrica mai en la seua història ha estat unida políticament per un sol Estat o qualsevol altra configuració política.


Home, jo diria que durant la major part de la història de la Península hem estat units: Hispania, regne visigot, Al-Andalus, i els 80 anys d'unió als segles XVI i XVII.

Però vull dir, Hispania per exemple no va ser mai un Estat o una organització política unida. Hispania era el nom que s'utilitzava per a referir-se a un territori de l'Imperi Romà, era un terme més geogràfic que polític, i de fet crec que el significat d'Hispania era "terra de conills". En temps d'Hispania eren les províncies hispàniques qui tenien un pes específic com a organitzacions polítiques, independents unes de altres, és clar, i de cap de les maneres crec que existira un sentiment unitari de pertinença (romans dient: "jo sóc hispànic"; jo crec que no).

En Al-Andalus lo mateix, la península estava dividida en Regnes de Taifes.

Vull documentar-me més sobre el Regne Visigot perquè no tinc ni idea. Va ser -suposse- una època molt obscura i trista, i per això que no tinga tanta repercusió històrica.


21 Jul 2012 15:52
Perfil
Administrador
Avatar de Usuario

Registrado: 08 Ago 2007 06:41
Mensajes: 3738
Ubicación: Triana>Sev.>And.>España> Iberia>Europa>Occidente>Tierra>Sist. Solar>Univ.
Nota Re: Fernando Pessoa e o Iberismo [Português]
El estudio de San Isidoro te puede aclarar algunas ideas preconcebidas sobre la tristeza y oscuridad del periodo.

_________________
Seid umschlungen, Millionen!


25 Jul 2012 06:46
Perfil


Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Responder al tema   [ 9 mensajes ] 

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
cron
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Forum style by ST Software.
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com
phpBB SEO
Crear Foro | Subir Foto | Condiciones de Uso | Política de privacidad | Denuncie el foro